Donde el Cuerpo se Queda

Donde el cuerpo se queda es la continuidad de Siempre es Ayer, un proyecto iniciado durante la pandemia, en el que se realizaron retratos a 76 bailarines y bailarinas alrededor del mundo a través de Zoom, fotografiando con la cámara dirigida a la pantalla. En ese contexto, las casas se transformaron en el único espacio posible para el movimiento y la presencia. Con el fin del aislamiento, el trabajo se traslada al encuentro presencial. El proyecto continúa en los hogares de algunas de esas personas, retomando los mismos espacios que antes habían sido mediados por la distancia y la tecnología. Volver a esas casas no implica repetir la experiencia, sino habitarla desde otro tiempo, otro ritmo, otra cercanía. El cuerpo permanece en el espacio cotidiano y lo activa. La casa ya no es fondo ni escenario: es una extensión del cuerpo, un lugar donde el tiempo se deposita y la experiencia se encarna.